ANIMALES EN PELIGRO
LA ARDILLA GRIS.
Su población se reduce por la pérdida de su hábitat y su difícil adaptación a las modificaciones del medio ambiente. Además, es una especie poco prolífera.
Todas las mañanas, cuando el Sol empieza a despuntar en el
horizonte, se desperezan entre las ramas de los árboles arqueando el lomo y estirando su larga y peluda cola.
Como saludo, mordisquean el pelaje de sus compañeros. Caminan entre las ramas y atisban entre las hojas para iniciar un rápido descenso o saltan de rama en rama en busca de alimento.
De esta manera, la ardilla gris (Sciurus aureogaster), también conocida como ardilla arborícola o voladora, por su capacidad de desplazarse de rama en rama, comienza su rutina diaria con la única preocupación de buscar alimento entre los árboles o en las milpas y granjas, de donde es ahuyentada por los campesinos, que la persiguen por considerarla una "plaga' para sus cosechas.
Sin embargo, esto no ha mermado su población. El hecho de que se encuentre entre las especies "amenazadas' se debe a la pérdida de su hábitat, a su difícil adaptación a las modificaciones del medio ambiente y a lo poco prolífera de su especie. Además, en diversas regiones son utilizadas como parte de la cacería deportiva.
De acuerdo con información proporcionada por Pronatura Península de Yucatán A.C., tomada del libro "Fauna Silvestre de México' de Leopold Starker, las ardillas arbóreas del género Sciurus se encuentran en todas las áreas boscosas de México, excepto en Baja California Sur y en algunas áreas desérticas montañosas.
Pertenecen a un grupo de animales extraordinariamente variable cuya clasificación apenas se empieza a elaborar. Investigaciones recientes han definido cinco variedades: grises, rojizas, de Abert, de Deppe y de Douglas. Las tres últimas son fáciles de distinguir, debido a sus peculiaridades físicas.
Para distinguir a las dos primeras variedades es necesario saber que las grises tienen una pequeña clavija premolar en forma de espiga frente a los cuatro dientes trituradores de la quijada superior. Las rojizas no cuentan con esta característica.
Debido a su extensa distribución, para poder definir a las ardillas se toma en cuenta la situación geográfica de su captura, la presencia o ausencia de clavija premolar en la quijada superior y el tamaño o color.
Las grises son las únicas que habitan en la Península de Yucatán.
Las ardillas grises son de mediano tamaño, con el dorso predominantemente gris y el vientre rojizo. Se encuentran preferentemente en las costas desde Sonora y Tamaulipas hacia el sur hasta Chiapas y la Península de Yucatán. También pueden se les puede hallar en las partes altas del sur de México. Su presencia es más marcada en los bosques tropicales, desde el espinoso semiárido hasta el húmedo y lluvioso.
Su definición como ardillas arbóreas se debe a que pasan la mayor parte del tiempo en los árboles, más aún cuando estos poseen frutos.
Sólo bajan al suelo en busca de algún alimento apetecible, de agua o para cambiar de árbol, en caso de que no puedan hacerlo por las ramas.
Incluso, el nacimiento de las ardillas ocurre en nidos construidos en las copas de los árboles. A diferencia de otras variedades que pasan más tiempo en tierra y viven en madrigueras, las grises siempre habitan en nidos.
Su reproducción puede efectuarse en cualquier época del año, aunque a veces sufre modificaciones por las sequías. Después de un período de gestación de 44 días, nacen de dos a seis crías, las cuales se desarrollan lentamente en el nido y abren los ojos hasta después de un mes de nacidas.
Las crías permanecen casi un año con la madre, lo que explica el motivo de que una hembra sólo tenga un parto al año.
Las ardillas se alimentan de plantas, insectos, huevos de aves y pequeños reptiles. Casi siempre acompañan sus actividades de cortos y repetidos chillidos, excepto cuando persiguen a algún insecto.
Durante las épocas de sequía recurren a las yemas y partes verdes de las plantas. Antiguos registros narran que "las ardillas eran comunes en Chichén Itzá, donde a diario se les veía comer retoños de pequeños árboles sin hojas'.
Otra particularidad de las ardillas es su traslado a otras áreas cuando falta alimento en las zonas donde habitan. Se les atribuyen algunos perjuicios económicos, debido a que algunas veces se alimentan de las cosechas de milpas y cultivos, cuyos propietarios les disparan para auyentarlas.
En muchos lugares, incluso Yucatán, la población de las ardillas ha sido considerablemente mermada por la destrucción de sus nidos y la desforestación.



